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Inversiones inmobiliarias: qué son y cuáles son los tipos más comunes

Las inversiones inmobiliarias son una muy buena alternativa a los depósitos y fondos de inversión, así como a otro tipo de inversiones financieras que no ofrecen tanta rentabilidad. Y antes de que sigas leyendo, desterremos el mito: no hace falta tener gran cantidad de dinero para empezar a invertir en inmuebles.

Todo lo que conlleva dinero nos genera un respeto extra y es por eso que, si te ronda la cabeza, empezar a invertir (en lo que sea) debes estar muy informado de sus pros y contras. Desconfía si no encuentras inconvenientes en un tipo de inversión porque seguro, segurísimo, te falta información para valorarlo.

Las inversiones en inmuebles puedes orientarlas de diferentes maneras, según te sientas más cómodo o según sea el mercado en la zona donde se encuentra la propiedad.  No todos somos iguales ni pensamos de la misma manera cuando se trata de dinero. Puede influir nuestra situación económica, estabilidad laboral e incluso la actitud. Esto último marcará definitivamente el tipo de inversión inmobiliaria que podemos realizar.

Antes de explicarte los tipos principales de inversión inmobiliaria, déjame recalcar, un poco más, sobre la necesidad de conocer a fondo tu situación financiera y tus objetivos concretos de beneficio. Analizar esta situación previo a pensar en invertir es lo que te dará la seguridad extra de tomar una decisión correcta y realista.

Y ahora si, vamos con las principales tipologías de inversiones inmobiliarias pueden ser:

  • Vivienda para alquiler recurrente.
  • Vivienda para alquiler turístico.
  • Vivienda para reformar y vender por un precio más elevado
  • Vivienda para compra colectiva.

 

Inversión inmobiliaria para alquilar: es el tipo más frecuente y el que, quizás, tengamos más a la vista. No es raro que tú mismo vivas de alquiler o que conozcas a alguien que tenga un piso y lo esté alquilando. Sea como sea, un alquiler produce un beneficio a final de cada mes. Comprar para alquilar, requiere un estudio previo de rentabilidad, de la zona geográfica y de la situación económica del inversor. 

Inversión para alquiler turístico: es un tipo de alquiler que tiene un funcionamiento diferente, ya que requiere de otro tipo de gestión. Hay que pensar en la forma de cobro, en promocionarlo en alguna plataforma tipo airbnb y por supuesto el mantenimiento de limpieza, entrada y salida de huéspedes… Existe además una normativa específica que depende, en ocasiones, del ayuntamiento donde se encuentre la propiedad. Hoy en día hay muchas formas de automatizar estos procesos, pero es algo que también se debe de tener en cuenta antes de invertir con esta finalidad.

Comprar y vender: esta es una tipología de inversión que, por supuesto, da una rentabilidad que recuperas de forma inmediata en la venta, pero requiere más trabajo, tiempo y visión estratégica. Se denomina flipping homes y hablaré en detalle sobre ello en próximos posts. Eso sí, no las pierdas de vista porque es muy interesante y por supuesto, quizás sea tu inversión ganadora.

Compra colectiva o crowdfunding inmobiliario: este tipo de compra requiere de varios inversores en la compra de una propiedad. La idea es la compra de activos inmobiliarios importantes y tu beneficio vendrá dado en relación con la aportación que hagas. Es otra manera, diferente, de obtener rentabilidad con una inversión inmobiliaria.

Estas cuatro, son las que yo considero más relevantes, pero, tu situación puede ser muy diferente a la mía cuando empecé, o a la de otro. Lo ideal es estudiar tu caso, valorar tus objetivos a medio y largo plazo y desde ahí, encontrar una opción que se ajuste más a ti.

Recuerda que, las inversiones inmobiliarias no son únicamente para personas con muchos recursos, sino que te ayudarán a generarlos de manera eficiente.

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